Oh! Gloriosa santa Bernardita de Lourdes,
joven pura, humilde y sencilla,
que tuviste la santa dicha
de contemplar a la Santísima Virgen,
Madre de Nuestro Señor Jesucristo,
Madre de Dios y Madre nuestra,
y recibir su mensaje de conversión
para entregarlo a la humanidad entera.
Tú, que acudiste presurosa
al encuentro de la Virgen,
préstanos tus pies ágiles
para llegar hasta Jesús,
recorriendo el mismo camino
que te enseñó la Virgen María.
Tú, que con tu rosario
alabaste a la Virgen Santa,
préstanos tus labios candorosos
para dialogar con Cristo,
contarle nuestros problemas
y compartir las esperanzas,
de recibir su ayuda.
A ti, patrona de lo imposible,
que recibiste una promesa de felicidad,
no en este mundo, sino en el otro,
y del que ahora gozas en compañía
de toda la corte celestial
recurro en este momento
apenado y afligido
por la grave dificultad en que me encuentro.
(Hacer la Petición)
A ti, para quien todo es posible
con tu corazón bueno, sencillo y generoso
te encomiendo dejar mi súplica
en las bondadosas manos de Dios,
y que de esta manera mi petición
sea más agradable a sus ojos,
ya que por su dificultad extrema
para mí, es imposible de conseguir.
Santa Bernardita, alma preciosa,
dame tu protección, ayuda y consuelo
en estos momentos en que parece
que mi vida se derrumba,
ruega por mí, ante Dios Nuestro Señor,
y escuchad mis súplicas.
Amén






