Oh santa Cruz poderosa, deja que te alabe,
se conmueve el cielo, ante tu santo nombre
porque en ella murió el Dios hecho hombre,
por la crueldad humana
y para la remisión de sus pecados.
Por la santísima sangre en ti derramada,
tu poder es infinito y santo,
ante tu presencia, los querubines
entonan sus más bellos cánticos
y absortos te adoran los serafines ardientes.
¡Oh de la fe sublimes campeones!
Que tu luz Santa Cruz,
ilumine mi porvenir oscuro,
que disipe las sombras y
que el Eterno tenga piedad de mi.
Alza tu estandarte regio,
y levántame del abismo en que me encuentro,
no dejes que sea vencido,
inmutable signo del Calvario
preciosa y bendita cruz
en la que murió mi Dios y Señor.
Tu apoyo necesito hoy que estoy doliente,
por que mis esfuerzos no han dado fruto,
que sean tus brazos poderosos
los que me ayuden a encontrar la gracia divina
que me permita recobrar las fuerzas
para recuperar lo que he perdido,
para que mis penas cesen,
para que ante mi se vuelvan a abrir los caminos
que me conduzcan a un futuro dichoso.
Que entre las sombras, aparezca la luz
diciendo si al porvenir
y olvidando el no del pasado,
pues son tus brazos la única balanza
que pueden pesar mis errores,
y no los hombres que sin piedad me humillan,
yugo cruel, de la infernal malicia...
Que aquel que con tanto amor te cargó
y que su vida de Dios por mi dio,
vuelva a otorgarme su misericordia
y que me libere de males, penas y desgracias,
que la luz de la gloria de Dios
regrese y mejore mi vida.
Líbrame de todo mal, oh Cruz poderosa,
que sea la sangre en ti derramada
la que me limpie, purifique y proteja,
florece en mi, árbol santo,
que la eterna verdad te ilumina,
y el riego de gracia divina
fomenta tu inmensa raíz!
¡Tú ostentas a Dios hecho Hombre!
¡Tú elevas el hombre hasta Dios!
y absortos te adoran los serafines ardientes.
¡Oh de la fe sublimes campeones!
Que tu luz Santa Cruz,
ilumine mi porvenir oscuro,
que disipe las sombras y
que el Eterno tenga piedad de mi.
Alza tu estandarte regio,
y levántame del abismo en que me encuentro,
no dejes que sea vencido,
inmutable signo del Calvario
preciosa y bendita cruz
en la que murió mi Dios y Señor.
Tu apoyo necesito hoy que estoy doliente,
por que mis esfuerzos no han dado fruto,
que sean tus brazos poderosos
los que me ayuden a encontrar la gracia divina
que me permita recobrar las fuerzas
para recuperar lo que he perdido,
para que mis penas cesen,
para que ante mi se vuelvan a abrir los caminos
que me conduzcan a un futuro dichoso.
Que entre las sombras, aparezca la luz
diciendo si al porvenir
y olvidando el no del pasado,
pues son tus brazos la única balanza
que pueden pesar mis errores,
y no los hombres que sin piedad me humillan,
yugo cruel, de la infernal malicia...
Que aquel que con tanto amor te cargó
y que su vida de Dios por mi dio,
vuelva a otorgarme su misericordia
y que me libere de males, penas y desgracias,
que la luz de la gloria de Dios
regrese y mejore mi vida.
Líbrame de todo mal, oh Cruz poderosa,
que sea la sangre en ti derramada
la que me limpie, purifique y proteja,
florece en mi, árbol santo,
que la eterna verdad te ilumina,
y el riego de gracia divina
fomenta tu inmensa raíz!
¡Tú ostentas a Dios hecho Hombre!
¡Tú elevas el hombre hasta Dios!








