Jesus Pobre te queremos,
porque eres nuestra alegria,
pobre naciste de Maria,
en el portal de Belen.
Cristo Pobre, Dios de Amor,
Fuente de Gracia y Dulzura,
por tu Congoja y dolor,
haz se convierta Señor,
mi pena en dicha y Ventura.
Inclina tu oído, Señor; escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva a tu siervo, que confía en ti.
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva a tu siervo, que confía en ti.
Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti;
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti;
Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica.
En este momento desesperado,
Tu Jesus Pobre, que conoces mi pena,
atiende mi peticion
y ayudame a salir
de las dificultades en que me encuentro.
(Hacer la Peticion)
Tu mejor que nadie,
Tu, que con tanto fervor
atendiste a los necesitados,
atiende mi ruego,
dale un respiro a mi afligido corazon
y haz mas leves mis penas.
«Grande eres tú, y haces maravillas;
tú eres el único Dios.»
tú eres el único Dios.»
Enséñame, Señor, tu camino,
para que siga tu verdad;
mantén mi corazón entero
en el temor de tu nombre.
Te alabaré de todo corazón, Dios mío;
daré gloria a tu nombre por siempre,
por tu grande piedad para conmigo,
porque me salvaste del abismo profundo.
Da fuerza a tu siervo,
salva al hijo de tu esclava;
dame una señal propicia,
porque tú, Señor, me ayudas y consuelas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén
para que siga tu verdad;
mantén mi corazón entero
en el temor de tu nombre.
Te alabaré de todo corazón, Dios mío;
daré gloria a tu nombre por siempre,
por tu grande piedad para conmigo,
porque me salvaste del abismo profundo.
Da fuerza a tu siervo,
salva al hijo de tu esclava;
dame una señal propicia,
porque tú, Señor, me ayudas y consuelas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén






